Investigadores japoneses utilizan información genética y clínica de 700.000 personas para demostrar que estos dos factores son los más importantes a la hora de reducir la esperanza de vida de la generación actual.

FUENTE: ABC

Investigadores japoneses utilizan información genética y clínica de 700.000 personas para demostrar que estos dos factores son los más importantes a la hora de reducir la esperanza de vida de la generación actual

¿Qué hace que unas personas vivan más que otras? ¿Qué tienen de especial los individuos centenarios? Durante mucho tiempo se ha considerado que el código genético -ADN- determina nuestra capacidad de resistencia ante las enfermedades.

Parte del ADN está compuesto por genes, a partir de los cuales se producen proteínas que participan en prácticamente todos los procesos dentro de nuestras células y órganos. Y si bien las variaciones en el código genético determinan los rasgos biológicos, como el color de los ojos, el tipo de sangre y el riesgo de enfermedades, a menudo es un grupo de numerosas mutaciones con pequeños efectos que influyen en un rasgo fenotípico.

Ahora, aprovechando una gran cantidad de datos genéticos y clínicos en todo el mundo y a los nuevas tecnologías es posible identificar a las personas que tienen un riesgo mayor de enfermedades humanas utilizando información genética.

Si bien una estratificación de riesgo basada en información genética podría ser una estrategia potencial para mejorar la salud de la población, un desafío importante radica en que el código genético en sí no puede modificarse incluso si existe un mayor riesgo conocido de una enfermedad en particular.

Un nuevo estudio realizado en la Universidad de Osaka (Japón) ha descubierto que las personas que tienen una susceptibilidad genética a ciertos rasgos, como la presión arterial alta o la obesidad, tienen una vida útil más corta. «El código genético contiene mucha información, la mayor parte desconocida -señala el autor del estudio Yukinori Okada-. El objetivo de nuestro estudio era comprender cómo podemos utilizar dicha información genética para descubrir factores de riesgo en los que podemos influir directamente».

Para lograr su objetivo, los investigadores analizaron información genética y clínica de 700.000 individuos procedente de biobancos del Reino Unido, Finlandia y Japón. A partir de estos datos, calcularon las puntuaciones de riesgo poligénico, que son una estimación de la susceptibilidad genética a un rasgo biológico, como el riesgo de enfermedad, para averiguar qué factor de riesgo influye causalmente en la esperanza de vida.

«Los biobancos son un recurso increíble -comenta el autor principal del estudio, Saori Sakaue-. Al colaborar con grandes biobancos en el Reino Unido, Finlandia y Japón, no solo tuvimos acceso a grandes cantidades de datos, grandes cantidades de datos, sino también a poblaciones genéticamente diversas, necesarias para llegar a conclusiones clínicamente significativas».

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