Breves pautas para padres primerizos frente a una infección respiratoria muy común en menores de 2 años

Como cada año en invierno, las infecciones respiratorias como la bronquiolitis son las protagonistas entre los más pequeños de la casa. Y, aunque se trata de infecciones comunes en esta época del año, muchos son los padres primerizos que, al escuchar por primera vez los “pitos” (sibilancias) de su hijo menor de dos años, corren asustados a urgencias y saturan las consultas de los pediatras. Por ello, para evitar que cunda el pánico os ofrecemos unas pautas sobre cómo actuar ante este tipo de infecciones, así como información sobre estas.

¿Qué es?

El primer episodio de sibilancias en bebés menores de 2 años, debido a una infección respiratoria causada por un virus, siendo el más frecuente el virus respiratorio sincitial (VRS). El VRS puede resultar en un catarro predominado por mocos durante 2 o 3 días, pero cuando da lugar a la bronquiolitis, se inflaman los bronquios y bronquiolos (vías aéreas que permiten el paso del aire al pulmón) dificultando el paso del aire entre 7 y 12 días. Una vez pasa este primer episodio de bronquiolitis, se conoce como bronquitis, que a simple vista puede no haber grandes diferencias, pero sí las hay a la hora de tratarlos.

Aparte de los silbidos, esta enfermedad puede producir tos, ruidos al respirar -obstrucciones por moco-, dificultad para respirar y alimentarse, así como presentar algún vómito o atragantamiento. También puede producir fiebre, aunque no suele deberse a una infección bacteriana.

¿Cómo prevenirla?

El virus circula por las aulas de los más pequeños durante los meses más fríos del año (octubre-marzo). Los bebés se contagian al tocar objetos como chupetes o juguetes de otros, contaminados por el virus, y tras tocarse la boca, ojos o nariz. También se puede contraer el virus al inhalarlo a través de las gotículas expulsadas por tos o estornudo por una persona infectada.

Por ello, para prevenir su transmisión es importante lavarse las manos con frecuencia - especialmente cuando nuestro pequeño comparte juguetes con otros bebés-, evitar los lugares concurridos e irritantes ambientales como el humo del tabaco -que en ningún caso está aceptado-. Además, se recomienda la lactancia materna, ya que estos niños están más protegidos contra el VRS.

¿Cómo controlarla?

Debido a que actualmente no existe un tratamiento para curar la bronquiolitis, este se basa en aliviar los síntomas que los pequeños pueden presentar. En caso de requerirlo, y siempre bajo prescripción, el pediatra administrará oxígeno cuando note dificultad para respirar, antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno, según la edad) por la fiebre y sueros o una sonda nasogástrica para darle de comer en caso de no tener apetito.

Por supuesto, se deben evitar jarabes para la tos, mucolíticos o descongestionantes nasales. En cuanto a los antibióticos, estos no son efectivos al tratarse de un virus, por lo que no se incluye en el tratamiento de forma rutinaria y solo se administra cuando existe un riesgo de sobreinfección por bacterias.

Con frecuencia los niños pueden pasar la enfermedad en casa, si es el caso os recomendamos seguir los siguientes consejos:

  • Lavar con suero fisiológico y aspiración las vías aéreas superiores, especialmente antes de las tomas.
  • Mantener la temperatura ambiental no superior a 20ºC.
  • Elevar la cabecera de la cuna/cama.
  • Asegurarse de que ingiere líquidos frecuentemente.
  • Tomarle la temperatura varias veces al día.
  • Mantener un ambiente tranquilo.
  • Realizar comidas más frecuentes y menos abundantes.

 

Silbidos al respirar, ¿cuándo consultar al pediatra?

Si un niño menor de 2 años produce silbidos al respirar es importante hacer un seguimiento de la evolución de sus síntomas para evitar complicaciones.

Se recomienda consultar al pediatra cuando experimente:

  • Dificultad respiratoria: respiración rápida, deja de respirar unos segundos (apnea) o se le ponen los labios o uñas de un color azul de forma espontánea o al toser.
  • Rechaza o le cuesta comer.
  • Decaimiento -el niño está más dormido de lo normal- o está muy agitado.
  • Fiebre muy alta.

Prestar especial atención cuando se trata de bebés prematuros o tienen enfermedades del corazón, pulmones o deficiencias inmunológicas.

Si se determina un riesgo significativo, el pediatra puede administrar un medicamento preventivo (palivizumab) que proporciona anticuerpos frente al VRS.

 

FUENTES:

  1. Bronquiolitis. Asociación Española de Pediatría (AEP).
  2. García García Mª L., Korta Murua J., Callejón Callejón A. Broquiolitis aguda viral. Sociedad Española de Neumología Pediátrica (Neumoped).
  3. Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda. Guías de práctica clínica en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Ministerio de Sanidad y Política Social.

 

Farmacias abiertas y de urgencia más cercanas