La Sociedad Española de Epilepsia (SEEP), la Sociedad de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y la Sociedad Española de Neurología (SEN) presentan el “Consenso para el tratamiento del paciente con crisis epiléptica urgente”.

FUENTE: EFE Salud

Las tres sociedades médicas han trabajado de forma conjunta durante más de cuatro años para la elaboración de este documento de consenso.

Su objetivo es unificar el manejo de las crisis epilépticas urgentes y consensuar recomendaciones para adecuar los protocolos de actuación extra e intrahospitalaria.

El doctor José María Serratosa, vicepresidente de la Sociedad Española de Epilepsia, explica el origen de este documento de consenso: “Partiendo del interés de varios especialistas implicados en el tratamiento de las crisis epilépticas en urgencias, se empezó a desarrollar a través de reuniones y el apoyo de las tres sociedades este documento de consenso”.

El primer paso para la creación de un ‘Código Crisis’

Según José María Serratosa, el documento de consenso supone un nuevo paradigma y un punto de partida para optimizar el tratamiento de una patología de tan alta incidencia como las crisis epilépticas urgentes.

Entre 1 y 3 pacientes acuden a diario al servicio de Urgencias de un hospital con una crisis epiléptica urgente.

En él, los especialistas proponen la creación de un ‘Código Crisis’ similar al que existen para el tratamiento de otras patologías como el ictus o el infarto.

“La implantación del código requiere antes algún estudio que muestre que el uso y la implantación del consenso mejora el pronóstico de los pacientes con crisis epiléptica que van a urgencias”, señala el experto.

“El protocolo ya está hecho, pero lo que hay que hacer es organizar la comunicación rápida para personalizar algunas situaciones. Se necesita de una comunicación rápida de la situación y de pacientes que van a ser derivados a urgencias para que se atiendan con celeridad”, añade.

Este protocolo tiene unos criterios únicos de actuación en la atención de las crisis epilépticas urgentes que establece una mayor coordinación prehospitalaria y hospitalaria.

Identificación y diagnóstico precoz

El doctor José María Serratosa señala que “cuando se tratan las crisis epilépticas desde el primer momento, la progresión a un estatus, que es un estado continuo de crisis epiléptica es mucho menor”.

Y añade que “en este sentido, el tiempo es muy importante: cuanto antes atajemos una crisis que tenga una serie de señales que nos digan que es peligrosa, mucho mejor”.

De acuerdo con el vicepresidente de la Sociedad Española de Epilepsia, “en epilepsia, el tiempo es cerebro”.

Uno de los aspectos clave es identificar estas crisis epilépticas. En este sentido, el experto señala que “hay crisis epilépticas que no representan nada urgente. Por ejemplo, en el caso de un paciente fármaco resistente que no se ha logrado controlar y sufre crisis mensuales, no sería una crisis epiléptica urgente”.

“Es importante distinguir estas situaciones de las que sí son urgentes, porque en ese caso los pacientes necesitan una atención rápida y un tratamiento precoz”, apunta.

La importancia del pre-aviso

Además, Serratosa señala la importancia del pre-aviso a los servicios de neurología, para que estén preparados para recibir al paciente, ya que “en la mayoría de las crisis epilépticas urgentes es necesario hacer un encefalograma para instaurar el tratamiento desde el minuto 3 al 5”.

Según los datos del Registro ACESUR (atención de pacientes adultos con crisis epilépticas en servicios de urgencias), solo a uno de cada tres pacientes con crisis epilépticas se les hace un electroencefalograma en las primeras 24 horas.

Otro aspecto que debe tenerse en cuenta y que también se contempla en el consenso es el ‘centro útil’ al que se debe trasladar al paciente.

“Para ser un centro que pueda tratar mejor a estos pacientes, es importante que haya un neurólogo, ya sea de adultos o infantil, de guardia, y que este neurólogo, tenga capacidad de realizar un electroencefalograma en el momento”, señala el doctor.

El documento de consenso establece distintas fases terapéuticas

Según diversos estudios, solo entre el 15 % y el 20 % de los pacientes con crisis epilépticas urgentes que terminan en el hospital han recibido el primer escalón terapéutico recomendado.

En ese sentido, el doctor Serratosa informa de que el documento de consenso establece fases terapéuticas diferenciadas para el manejo de los pacientes con distintos escalones terapéuticos para los tiempos.

“La primera fase acorta la crisis rápido con benzodiacepinas, que duran poco tiempo. La segunda fase, ya antiepilépticos o medicamentos anticrisis, cuyos efectos se prolongan más en el tiempo.  La tercera y última fase se aplica en aquellos pacientes en los que fracasó lo anterior y requieren anestesia general e intubación”, concluye.

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