Te contamos cómo identificarlo, prevenirlo y tratarlo

Al igual que nuestra piel, nuestros pies también sufren lo suyo durante el verano. Entre el material de las chanclas -a veces parece que estén fabricadas en el mismísimo infierno por el calor que desprenden cuando se quedan al sol-, sus tiras para la sujeción -que pueden producir rozaduras de tamaño significativo- y las infecciones que pueden emerger de los pies… la realidad es que, al igual que la piel, debemos también preocuparnos de cuidar y no maltratar nuestros pies, también más expuestos durante el periodo estival.

Por ello, al margen de las muchas veces molestas chanclas, a lo largo de este artículo de blog nos vamos a centrar en las infecciones que con mayor frecuencia nos afectan en verano y que provocan el conocido pie de atleta, también llamado tinea pedis o tiña del pie/podal.

 

¿Qué es el pie de atleta?

El pie de atleta es una infección dermatológica en los pies que generalmente afecta a los dedos o espacio entre estos, provocada por hongos o levaduras. Además, entre los diferentes hongos que pueden provocarlo, los que son especialmente infecciosos son: Trichophyton rubrum, T. interdigitale, T. mentagrophytes y Epidermophyton floccosum. Se calcula que aproximadamente el 70% de la población mundial en algún momento de su vida ha experimentado algún episodio de esta infección, independientemente de la edad o género de la persona. De hecho, se considera que esta se está expandiendo a nivel mundial.

Actualmente un tercio de las personas con pie de atleta tienen una infección en la uña concomitante, especialmente en atletas -de ahí su nombre-. Y es que esta se relaciona con las condiciones a las que se someten los pies de los atletas por el uso de deportivas durante largas horas: clima húmedo y cálido, uso continuo de calzado oclusivo, exceso de sudoración, tener los pies húmedos durante un tiempo excesivo o lesiones en uñas o pies.

 

¿Cómo saber si lo tengo?

Para poder determinar si se trata del pie de atleta, podemos fijarnos en los síntomas desarrollados. El más común es la piel agrietada, en escamas y que se desprende de los dedos y lados de los pies. Además, puede ir acompañado de piel enrojecida, con picazón, ardor o escozor y con ampollas que supuran o forman costra. Pero también hay que tener en cuenta que puede ser asintomática, por lo que podría transmitirse más fácilmente en estos casos.

Existen diferentes tipos de infecciones de pie de atleta:

  • Interdigital: más frecuente, en uno o todos los dedos. Puede ser seca (descamación y erosiva) o húmeda (hiperqueratosis con maceración).
  • Ulcerativa: extensión del tipo interdigital con lesiones más profundas debido a la maceración e infección secundaria bacteriana.
  • Mocasín: comienza con sequedad y picazón, puede derivar en grietas.
  • Inflamatoria: ampollas en la piel no ocluida.
  • Dermatofítide: erupción vesicular de los dedos o palmas de las manos secundaria al tipo inflamatoria. También puede haber una infección combinada, es decir, que puede producirse una sobreinfección por las Candidas y algunas bacterias (Staphylococcus aureus, estreptococo del grupo A, y Pseudomonas aeruginosa).

Recomendaciones

Existen factores predisponentes que facilitan el desarrollo y el crecimiento de las colonias de hongos en los pies, como mantener los pies en condiciones de humedad y con calor. Para prevenir las infecciones puedes seguir nuestros #consejosMICOF:

  • Mantén una buena higiene personal y seca bien los pies tras el lavado, sobre todo entre los dedos.
  • Utiliza calcetines transpirables y calzado amplio hecho de materiales naturales para facilitar la traspiración. Alterna tu calzado con frecuencia, sobre todo en verano.
  • En zonas públicas (duchas, piscinas, vestuarios…) evita andar descalzo, ya que una de las principales características de los hongos es que son muy contagiosos y fácilmente transmisibles entre personas.
  • No compartas objetos como toallas, calcetines o calzado con otras personas y lávalos con regularidad.

Cuando no mejora por sí mismo puede evolucionar, por lo que es necesario un tratamiento antifúngico, disponible en tu farmacia. Este tratamiento puede ser en formato crema, líquido, spray o en polvo y debe aplicarse directamente sobre la piel afectada y a su alrededor. Antes de aplicártelo es preciso leer detenidamente las instrucciones proporcionadas por el laboratorio y preguntar a tu farmacéutico cómo utilizarlo. Debes cumplir escrupulosamente el tratamiento indicado y no dejarlo una vez desaparecen los síntomas, ya que podría reaparecer la infección. Conserva el medicamento en su envase original junto con el prospecto, así puedes consultar en todo momento la fecha de caducidad y dosis que te estás aplicando. Recuerda limpiar y secar la zona y después lavarte muy bien las manos con agua y jabón. Una vez finalices el tratamiento, llévalo a tu farmacia para desecharlo en el Punto Sigre.

Si la infección no mejora en tres o cuatro semanas, es posible que tu farmacéutico te recomiende acudir al médico, así como en los casos que indicamos a continuación:

  • Ser menor de 12 años.
  • Tener alguno de estos síntomas: pie edematizado y caliente (posible sobreinfección), afectación de la uña (onicomicosis), aparición de pus/secreción/fiebre (>38ºC) y extensión de las lesiones hacia la pierna.
  • En casos de enfermedad o uso de medicamentos: diabetes en paciente frágil no controlado o con comorbilidades importantes y paciente con problemas cardiovasculares.
  • En situaciones especiales como embarazo y/o lactante e inmunosupresión.

 

Recuerda que tu farmacéutico puede ayudarte tanto a prevenir como a tratar el pie de atleta, por lo que, si aparecen síntomas en tus pies, consúltale con la mayor brevedad posible para tratarlo cuanto antes.

 

 

FUENTE

  1. Faus-Dáder M.J, Gómez-Martínez J.C, Martínez Martínez F. Libro de síntomas menores: Protocolos de indicación farmacéutica y criterios de derivación al médico en síntomas menores.
  2. Ilkit M, Durdu M. Tinea pedis: the etiology and global epidemiology of a common fungal infection. Crit Rev Microbiol. 2015;41(3):374-88. doi: 10.3109/1040841X.2013.856853. Epub 2014 Feb 4. PMID: 24495093.
Farmacias abiertas y de urgencia más cercanas