Semana Europea de Prevención del Cáncer de Cuello Uterino o Cáncer de Cérvix

El cáncer de cérvix es un tipo de cáncer que afecta al cuello del útero o cérvix y que está relacionado con la infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH). El cribado con prueba VPH (tanto para la detección del ADN como del ARNm) reduce la incidencia y la mortalidad del Cáncer de Cuello Uterino (CCU). De hecho, existe evidencia científica sólida que avala que la detección del VPH como prueba primaria de cribado es mucho más precisa que la citología.

La incidencia acumulada registrada de CCU es más baja cinco años y medio después de un resultado negativo en la prueba VPH que tres años y medio después de un resultado negativo en la citología, lo que indica que los intervalos de cinco años para el cribado con VPH son más seguros que los intervalos de tres años para la citología. Por este motivo, los intervalos de las pruebas de cribado con resultados negativos se han establecido en cinco años para la prueba VPH y en tres años para la citología en todas las CC.AA.

Sin embargo, la prueba VPH implica un aumento de resultados positivos respecto a la citología, porque es un marcador de infección y no necesariamente de lesión, y esto puede suponer derivaciones innecesarias a colposcopia. Por tanto, es necesario realizar una prueba de triaje a los casos VPH positivos que permita identificar a las mujeres con mayor riesgo, las cuales requieran una colposcopia y/o pruebas diagnósticas.

La evidencia indica que 13 genotipos de VPH son responsables de más del 99% de los CCU. Por tanto, las pruebas de cribado del CCU deberían detectar e identificar específicamente solo estos genotipos, ya sea de forma individual o agrupados según su potencial carcinogénico.

 

Objetivo: alcanzar una cobertura próxima al 100% de la población

La Orden SCB/480/2019, de 26 de abril, por la que se modifican los anexos I, III y VI del Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización, establece que las comunidades autónomas tienen 5 años para iniciar el cambio en el programa de cribado y 5 años más para alcanzar una cobertura próxima al 100% de la población, entendida como invitación a participar toda la población objeto del programa. Tras la publicación de la citada Orden, el cribado oportunista pasa a ser cribado poblacional, dando cobertura a todas las mujeres de edad comprendida entre 25 y 65 años.

En el caso de la C. Valenciana la invitación se está realizando de forma progresiva y la prueba a realizar depende de la edad, del estado de vacunación contra el VPH y de la edad de vacunación:

  • A mujeres con edades comprendidas entre 25 y 29 años se las invita a realizarse una CITOLOGÍA cada 3 años en su Centro de Atención Primaria, salvo las vacunadas contra el VPH antes de los 15 años, a quienes se invita a realizarse una PRUEBA de VPH mediante AUTOTOMA a los 30 años. En los casos en los que el resultado de la citología sea positivo, se realiza la determinación del VPH.
  • A mujeres con edades comprendidas entre 30 y 65 años se las invita a realizarse una PRUEBA de VPH mediante AUTOTOMA cada 5 años a través de una muestra obtenida por citología líquida. A los casos positivos para serotipos de alto riesgo (asociados con CCU) se les realiza estudio citológico.

La obtención de la muestra con citología líquida permite realizar el estudio citológico y la determinación de VPH utilizando la misma muestra. Cuando no se detectan alteraciones, el resultado de las pruebas se comunica por carta; y si fuera necesario realizar más pruebas, se contacta con la mujer por vía telefónica.

En la Tabla 1 se muestra el grado de implementación del cribado de CCU en España por CC.AA a fecha 24 de julio de 2024.

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