Ha llegado la temporada alta de esta infección de las vías urinarias, una situación por la que pasarán tres de cada diez mujeres españolas y recaerá un 20% de las mismas

Fuente: El Mundo

Ha llegado el verano y con él también la "temporada alta" de cistitis. No es por ser aguafiestas pero esto es algo que debería interesarnos a todos: después de las infecciones de las vías respiratorias (que ya sabemos que desde 2020 son más trending topic que nunca), la cistitis es la causa que se atiende con más frecuencia en atención primaria. Además, en España supone entre el 30-40 % de las infecciones nosocomiales (las que se "pillan" por accidente en los hospitales).

¿QUÉ ES LA CISTITIS?

Cuando algunos bichos descubren una ventana de oportunidad para colarse por nuestros bajos pueden provocar de manera repentina una inflamación de la vejiga o de las vías urinarias inferiores. Aunque a veces "se cuelan" virus y hongos, las culpables de las cistitis suelen ser las bacterias.

De hecho, la mala malísima es una bacteria muy mainstream que está por todas partes: Escherichia coli. Cuando la amiga coli entra en la uretra y comienza su escalada hacia la vejiga lo normal es que el organismo se deshaga de ella mediante la orina. Pero coli tiene un arma... ¡el pegamento! Se puede adherir a la pared de la uretra o de la vejiga lo que le permite multiplicarse rápidamente y colonizar las vías urinarias bajas provocando la infección.

¿ES VERDAD QUE AFECTA MÁS A LAS MUJERES?

Sí, nosotras nos llevamos la peor parte. El 37 % de las mujeres va a sufrir cistitis a lo largo de su vida y el 20 % de ellas recaerá en menos de dos meses por causas como la resistencia a los antibióticos, por no tratar correctamente la infección o por malos hábitos de higiene.

En los hombres, sobre todo en menores de 50, las cistitis son menos frecuentes. Aunque ¡ojo! a partir de los 65 la cosa puede complicarse por los asuntillos de la próstata.

¿CÓMO PUEDO SABER SI TENGO CISTITIS?

Los síntomas más frecuentes son:

  • Sentir una necesidad frecuente de orinar, quedándonos con sensación de no haber podido vaciar completamente la vejiga después de la micción.
  • Sentir dolor o ardor al orinar.
  • Orina turbia que puede tener olor fuerte o desagradable.
  • Presencia de sangre en la orina.
  • Sentir presión o calambre en la parte inferior del abdomen. Esta sensación puede ocasionar dolor reflejo en la zona lumbar.

¡Importante! Si aparece febrícula podemos sospechar que la infección ha podido afectar a las vías urinarias más altas.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

Los medicamentos más efectivos para tratar una infección bacteriana son los antibióticos. Sin embargo es importante no usar "el de la otra vez" o "el que le funcionó a mi primo". El médico debe prescribir en cada ocasión el tratamiento en función de quién sea el microorganismo culpable, de los tratamientos anteriores que haya podido seguir el paciente, de si existe sospecha de una posible resistencia a los antibióticos, de si existe alergia a algún antibiótico, de si la mujer está o no embarazada...

¿QUÉ OTRAS MEDIDAS PODEMOS TOMAR ADEMÁS DE LAS FARMACOLÓGICAS?

Durante el tratamiento también puede ayudar:

  • Beber líquido abundante (esto a veces cuesta cuando uno sabe que después tendrá que ir al baño sintiendo dolor). ¡Importante! No hace falta beber mucho líquido de golpe: para lavar las vías urinarias se puede beber pequeñas cantidades a menudo.
  • Aplicar calor local en la parte inferior del abdomen.
  • Evitar el café, el alcohol, las comidas especiadas y el tabaco (para prevenir las cistitis de repetición).

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA PREVENIR LA CISTITIS?

Entre el paquete de medidas para prevenir la cistitis debemos incluir:

  • Cuidar la higiene íntima diaria con productos adecuados.
  • No "aguantarse las ganas" de ir al baño y vaciar completamente la vejiga.
  • Aunque esto debimos aprenderlo en parvulitos, conviene recordar que tras ir al baño es importante limpiarse siempre de adelante a atrás para evitar la contaminación por bacterias intestinales.
  • Orinar después de mantener relaciones sexuales. Sí, sé que puede sonar un poco cortarrollos pero este hábito es clave en las cistitis de repetición.
  • Evitar los desodorantes vaginales, los baños perfumados, los espermicidas y otras sustancias que puedan producir irritación, alergia e inflamación.
  • Trabajar para prevenir el estreñimiento ya que puede favorecer el crecimiento de bacterias en la zona rectal.
  • Evitar el uso de tampones.
  • Evitar las comidas muy especiadas y sustancias irritantes como el café y el alcohol.
  • Usar preferentemente ropa interior de algodón.
  • Hidratarse bien. Al beber líquido contribuimos al lavado de las vías urinarias y la vejiga, ayudando a eliminar el exceso de microorganismos.

Y LA PREGUNTA DEL MILLÓN... ¿TENÍAN RAZÓN NUESTRAS MADRES AL INSISTIRNOS EN QUE NOS CAMBIÁRAMOS EL BAÑADOR MOJADO?

Sí, nuestras madres sabían lo que decían. En la playa o la piscina es importante evitar que el traje de baño esté mojado durante mucho tiempo. Un buen consejo para evitar las cistitis es cambiarlo en cuanto se pueda por uno seco tras el baño (aunque juguemos a hacer de equilibrista-nudista tapándonos con la toalla o el pareo).

¿Por qué? Porque la humedad y el calorcito favorece que críen los bichos... A nuestra amiga coli le encantan los bañadores mojados y empieza a frotarse las manos (con su pegamento) al verlos... ¡no se lo pongamos fácil!

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