Usar el rodillo de abdominales sin técnica puede causar molestias. Descubre cómo hacerlo bien y aprovechar sus beneficios sin riesgos

El rodillo de abdominales es una herramienta sencilla y útil para trabajar el core. Sin embargo, su aparente simplicidad puede llevar a cometer errores que ponen en riesgo la zona lumbar y reducen el beneficio del ejercicio. Usarlo sin técnica adecuada no solo limita los resultados, también puede generar molestias innecesarias.

Por eso, antes de incorporar este implemento a tu rutina, conviene conocer cuáles son los fallos más comunes y cómo corregirlos de manera práctica. A continuación te contamos qué errores debes evitar al usar el rodillo de abdominales y cómo lograr un entrenamiento seguro y efectivo.

1. Arquear la zona lumbar

Uno de los errores más frecuentes es dejar que la espalda baja se hunda durante la extensión. Esto aumenta la presión sobre la zona lumbar y resta trabajo al abdomen. La corrección es sencilla, activa el abdomen con un bracing firme y mantén la pelvis estable. De esta manera, el movimiento se concentra en el core y no en la espalda.

2. Encoger los hombros

Al avanzar con el rodillo, muchas personas elevan los hombros hacia las orejas. Esto genera tensión en el cuello y en la parte superior de la espalda. Para evitarlo, procura mantener los hombros alejados de las orejas y los omóplatos ligeramente retraídos. Así, la fuerza se distribuye mejor y el abdomen trabaja de forma más eficiente.

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