Vivir más después del cáncer tiene un precio, ya que uno de cada catorce pacientes oncológicos desarrolla problemas graves en las válvulas del corazón. Sin embargo hay buenas noticias: tratarlos aumenta drásticamente las posibilidades de supervivencia.
Un estudio presentado este mes de diciembre en el congreso de la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular en Viena analizó a más de 10.000 pacientes con cáncer a los que se les realizó un ecocardiograma. Los resultados son reveladores: el 7,2% presentaba enfermedad valvular grave, principalmente en las válvulas tricúspide, mitral y aórtica.
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