Un estudio de la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular revela que el 7% de pacientes con cáncer tiene daño cardíaco grave (y muchos no lo saben), pero el tratamiento valvular permite salvar cada vez más vidas.

Vivir más después del cáncer tiene un precio, ya que uno de cada catorce pacientes oncológicos desarrolla problemas graves en las válvulas del corazón. Sin embargo hay buenas noticias: tratarlos aumenta drásticamente las posibilidades de supervivencia.

Un estudio presentado este mes de diciembre en el congreso de la Asociación Europea de Imagen Cardiovascular en Viena analizó a más de 10.000 pacientes con cáncer a los que se les realizó un ecocardiograma. Los resultados son reveladores: el 7,2% presentaba enfermedad valvular grave, principalmente en las válvulas tricúspide, mitral y aórtica.

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