La aversión de la lactancia materna es un problema más común de lo que se cree. Algunas mujeres tienen dificultades para amamantar a sus bebés y esto no las hace malas personas

La aversión de la lactancia materna es un fenómeno complejo del que se habla poco. Tiene que ver con emociones y sensaciones desagradables para la madre al momento de amamantar. Luego, hay sentimientos de culpa por esto.

De sobra se conocen los beneficios que tiene alimentar a un bebé con leche materna. Pero cuando hay aversión, de forma involuntaria se rechaza la experiencia.

Las mujeres que la experimentan no son malas madres ni mucho menos. Simplemente, son seres humanos que tienen dificultades para vivir esta situación de una manera natural y gratificante. No es un capricho; hay causas reales y también soluciones.

La lactancia materna y su importancia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los médicos recomiendan que el bebé se alimente con leche materna durante sus primeros 6 meses de vida de manera exclusiva. Lo ideal es que luego se incorporen alimentos complementarios y que la lactancia se mantenga hasta los 2 años.

Por sí misma, tiene un profundo significado emocional, tanto para la madre como para el bebé. Para la mujer es una vía que le permite identificarse con su rol materno y desarrollar un vínculo muy estrecho con el pequeño. Para el bebé forma parte de la experiencia de apego que requiere al comienzo de su vida.

Noticia completa en Mejor con salud.

Farmacias abiertas y de urgencia más cercanas