El frío no da tregua. Y con él viene la nieve. Es así. La nieve refleja hasta un 80% los rayos ultravioleta (UV) y cuando esto ocurre, además de la piel, debemos cuidar la salud ocular. Así lo expone Jesús Merayo, director del Instituto Universitario Fernández-Vega, quien añade que la nieve aumenta la radiación ultravioleta que reciben los ojos.
Esto puede provocar una sobreexposición a este tipo de radiación e irritar la superficie ocular. ¿Qué síntomas se producen? El experto explica que puede generar molestias como:
“Estos efectos no siempre se presentan de inmediato, sino que en muchas ocasiones aparecen horas después de la actividad al aire libre, lo que hace que el daño inicial pase inadvertido y pueda empeorar si no se toman medidas preventivas adecuadas”, afirma Merayo.
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