La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, ese pequeño órgano en forma de pera que se encuentra ubicado en la zona derecha del abdomen, debajo del hígado. La inflamación de la vesícula es consecuencia de la formación de cálculos biliares que, a su vez, producen una obstrucción del conducto cístico. En ciertos casos, se produce por una inflamación crónica de la vesícula que puede desencadenar un proceso infeccioso.
La obstrucción del conducto cístico produce una acumulación excesiva de bilis que, al inflamar la vesícula, desencadena fuertes dolores abdominales. Su tratamiento es de vital importancia, debido a que se pueden desarrollar complicaciones graves como la rotura de la vesícula que, en muchos casos, pone en riesgo la vida del paciente.
Tipos de colecistitis
En función de la gravedad de los síntomas y su duración, la colecistitis se clasifica en:
Colecistitis aguda. Es una inflamación repentina de la vesícula biliar que causa un fuerte dolor en la parte superior del abdomen. Así, algunas veces, el malestar se extiende hasta los omóplatos.
Colecistitis crónica. Se refiere a la inflamación de la vesícula biliar que persiste por un largo periodo de tiempo debido a episodios recurrentes de colecistitis aguda. Así, puede agravarse hasta tal punto que el órgano pierde su capacidad para funcionar adecuadamente.
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