¿Te pasa que te metes en la cama esperando que el sueño llegue, pero tu sistema nervioso sigue en modo alerta? Si relajas tu cuerpo antes de dormir reduces la activación fisiológica y facilitas la transición al modo descanso. Cuando bajas revoluciones de forma consciente, el sueño llega con menos resistencia.
Hay opciones simples que puedes elegir según te encajen cada noche. Te compartimos algunas fáciles de repetir que te ayudarán a eliminar los activadores típicos que mantienen tu cuerpo despierto cerca de la hora de dormir.
Ducharse con agua tibia una hora antes de acostarte
El agua tibia relaja los músculos tensos y la bajada de temperatura corporal después de salir de la ducha señala al cuerpo que es momento de dormir. Lo ideal es no ducharte justo antes de meterte en la cama para dar un margen de tiempo a que tu temperatura baje naturalmente. Si no te duchas por la noche, lavar los pies con agua tibia tiene un efecto similar, aunque más suave.
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