Es normal sentir picor (prurito) de vez en cuando en alguna parte del cuerpo, pero si se vuelve generalizado y continuo conviene consultar al médico para averiguar si se debe a una enfermedad subyacente. “Todos los seres humanos lo hemos experimentado en algún momento de nuestra vida”, confirma la Academia Española Dermatología y Venereología (AEDV), que subraya la importancia de “diferenciar entre el prurito agudo, que dura de segundos a semanas, y el prurito crónico, que se prolonga más de 6 semanas”. Asimismo, hay que tener en cuenta que el picor puede afectar a toda la piel (prurito generalizado) o a zonas concretas (prurito localizado).
Es un síntoma más común en mujeres y aumenta con la edad. Sus causas pueden ser muy diversas. Jenny Dávalos Marín, coordinadora del Grupo de Trabajo de Dermatología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), expone las más frecuentes.
Consejos para calmar el picor
Una vez aclarado si el picor se deba a alguna causa dermatológica o a otras patologías, es fundamental adoptar medidas que ayuden a mitigarlo. En palabras de Dávalos, hay que comenzar por “la educación al paciente sobre el cuidado de su piel”, que pasa por “explicar el ciclo picor-rascado-picor”. Estas son las principales medidas que permiten aliviar el picor generalizado:
Hidratación cutánea
Para una adecuada hidratación de la piel, Dávalos recomienda el uso de emolientes de óxido de zinc, mentol o lidocaína al 2,5%. Y para la higiene diaria, limpiadores suaves de la piel que estén libres de perfumes.
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