¿Te duele el cuello al final del día y no sabes exactamente por qué? Quizás lo atribuyes al estrés general, pero la realidad es que el cuello se tensa por posiciones repetidas durante horas.
Pequeños errores que se repiten todos los días acumulan tensión muscular hasta que el dolor se vuelve constante. Si identificas aquello que estás haciendo mal, puedes corregirlo sin tratamientos complicados ni equipamiento especial.
1. Mirar el móvil con la cabeza hacia abajo
Inclinar la cabeza hacia delante para mirar el móvil multiplica la carga sobre el cuello. En posición neutra, la cabeza pesa unos 5 kilos; inclinada a 45 grados, esa carga sube a más de 20 kilos. Si pasas horas así, la tensión se acumula en la parte posterior del cuello y los hombros.
Sube el móvil a la altura de los ojos en lugar de bajar la cabeza. Parece incómodo al principio, pero reduce drásticamente la tensión cervical. Si lees o escribes mucho en el móvil, haz pausas cada 20 minutos para mover el cuello y descargar los músculos.
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