La disfunción eréctil no solo afecta a la vida sexual, también puede ser un indicador temprano de problemas cardiovasculares. Los expertos señalan que compartir factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o el colesterol elevado explica esta estrecha relación

Los expertos apuntan a la importancia de valorar la disfunción eréctil como una afección de salud y no únicamente como un problema sexual. En este sentido, estudios demuestran que los hombres con disfunción eréctil tienen un riesgo 1,5 veces mayor de sufrir eventos cardiovasculares y 1,6 veces mayor de padecer enfermedad coronaria. Además, los mecanismos que contribuyen a la disfunción vascular, como el estrés oxidativo, afectan a todo el organismo y pueden acelerar la aparición de complicaciones cardiovasculares.

“Esto refuerza la idea de que la disfunción eréctil puede actuar como un marcador temprano de problemas en los vasos sanguíneos, incluso antes de que aparezcan otros síntomas visibles de enfermedad cardíaca”, señala Julián Laínez, farmacéutico y colaborador de Normon.

En este sentido, Josep Torremadé, coordinador del Grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología, explica a CuídatePlus que el pene es una estructura altamente vascular, lo que permite entender su relación con la salud cardiovascular. “Las arterias del pene tienen un diámetro muy pequeño, menor que el de las arterias coronarias o las carótidas. Por eso, cuando se empiezan a formar placas de colesterol o se producen alteraciones vasculares, es más fácil que los síntomas aparezcan antes en forma de problemas de erección”, señala. De hecho, añade, “muchas veces decimos que el pene es la antena del corazón”, ya que puede alertar de problemas vasculares antes de que aparezcan otros síntomas más graves.

Y es que el 52% de los hombres entre los 40 y 70 años padecen disfunción eréctil. De hecho, a los 40 años, la probabilidad de desarrollarla se sitúa en torno al 40% y aumenta de forma progresiva con la edad, incrementándose aproximadamente un 10% por cada década. Aunque a menudo se percibe como algo común, se debe reconocer como un problema médico con causas orgánicas que requieren atención profesional y que, en algunos casos, puede ser la primera señal de un problema vascular subyacente aún no diagnosticado.

Noticia completa en Cuídate Plus.

Farmacias abiertas y de urgencia más cercanas