Una nutricionista recomienda cuidar la alimentación y la hidratación antes y durante la jornada para resistir el esfuerzo sin que la salud pase factura

A quien le guste las procesiones que se prepare. Los días de aguantar horas y horas de pie y parado han llegado. Las cofradías de Semana Santa así lo exigen. Para que este esfuerzo sea menor, no viene mal recordar cuáles son las claves para disfrutar de la próxima semana de manera saludable.

Según Alba Carmona, nutricionista del equipo EndoCM de Endocrinología y Nutrición de Vithas Sevilla, la clave está en llegar bien preparado: “No hace falta comer más, sino hacerlo de forma estratégica para aguantar muchas horas sin agotarse”.

De esta forma, cuando el objetivo es tener energía durante todo el día “conviene priorizar hidratos de carbono completos, que nos dan una energía sostenida, sumándole proteínas y alimentos frescos”, informa la experta. Al pasar muchas horas en la calle, advierte, es común tomar “malas decisiones cuando aparece el hambre”. En este sentido, dulces típicos como las torrijas o pestiños, fritos y comidas copiosas “acaban pasando factura”. A esto se le suma otro error frecuente: hidratarse poco. “El resultado suele ser bajón de energía, mareos o sensación de agotamiento a mitad del recorrido”, apunta.

Por ello, a la hora de salir de casa, la nutricionista apuesta por lo práctico:

  • Optar por alimentos fáciles de llevar y de comer en cualquier momento. Frutas, frutos secos o un pequeño bocadillo son opciones sencillas: “La combinación ideal es aquella que aporta energía rápida y saciedad, para evitar picos y bajadas durante el día”.
  • Mantener una correcta hidratación. El agua debe ser la base, pero lo importante es la frecuencia. De acuerdo con Carmona, “recomendamos beber pequeños sorbos de manera regular durante toda la jornada. Si hace calor o el esfuerzo es elevado, añadir bebidas con sales minerales puede marcar la diferencia para evitar fatiga y calambres”.

En el caso de los costaleros, “la planificación es algo básico. No deben empezar la estación de penitencia en ayunas y necesitan llegar bien hidratados a la misma”, destaca la experta. Para hacer frente a la jornada, añade, “es importante reponer líquidos y, si es posible, hacer alguna pequeña ingesta. Muchos de los mareos no son por el esfuerzo en sí, sino por la falta de hidratación o de energía disponible”.

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