Cuando se habla de alzhéimer, el síntoma más característico que a uno le viene a la cabeza es el de la pérdida de memoria. Tener olvidos del tipo: «¿y yo a qué venía aquí?» no es preocupante. La ausencia de recuerdo característica de esta enfermedad neurodegenerativa es la de la memoria episódica, aquella que se refiere a la reminiscencia de momentos, lugares, emociones y detalles de contexto de episodios de la vida que se pueden evocar de forma muy nítida.
Otras señales que nos deben llevar a consultar, tanto si nos pasa a nosotros como a un familiar, son la dificultad para recordar eventos o citas importantes y la pérdida de objetos.
Pero las primeras señales de alarma pueden ser mucho más sutiles. Ahora un nuevo estudio señala otro síntoma: no recordar los sueños podría estar relacionado con los primeros cambios cerebrales asociados a la enfermedad de Alzheimer. Así lo señala esta investigación, recientemente publicada en 'Alzheimer's & Dementia: Diagnosis, Assessment & Disease Monitoring', en la que participan la Fundación Reina Sofía y CIEN (Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas), con datos y análisis del Proyecto Vallecas, una de las principales cohortes europeas para el estudio del envejecimiento cognitivo.
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