Dejar atrás el sedentarismo es una de las mejores decisiones que se pueden tomar, pero no es en absoluto sencillo para quienes llevan años sin realizar apenas ejercicio físico. Por eso, resulta alentador saber que el esfuerzo que hay que hacer no es ingente, mientras que los beneficios para la salud sí que pueden ser espectaculares y plasmarse en una reducción de la mortalidad.
Así lo corrobora un estudio publicado en la revista The Lancet, cuya principal conclusión es que pequeños aumentos en la actividad física de moderada a intensa parecen disminuir la mortalidad por todas las causas. Los resultados revelan que la actividad física de intensidad moderada, como caminar a una velocidad media de 5 kilómetros por hora durante cinco minutos adicionales al día, se asocia con una reducción del 10% de todas las muertes en la mayoría de los adultos y de alrededor del 6% en aquellas personas menos activas.
Este trabajo también demuestra que disminuir el tiempo de sedentarismo en 30 minutos al día se asocia con una reducción estimada del 7% de todas las muertes (del 3% en aquellos individuos que permanecen inactivos durante una media de 12 horas diarias).
Aumentar un poco la intensidad del ejercicio también incrementa notablemente los beneficios para la salud. Según el estudio, activarse durante 10 minutos adicionales al día se relaciona con una reducción del 15% en todas las muertes entre la mayoría de los adultos y una disminución del 9% entre los menos activos.
El análisis está basado en datos de más de 135.000 adultos de Noruega, Suecia, Estados Unidos y Reino Unido, con un seguimiento medio de 8 años.
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