La rebeldía infantil forma parte del desarrollo emocional de tus niños. En la medida en que crecen, pondrán a prueba tu paciencia, mientras experimentan con su autonomía. Necesitarás de límites claros y firmeza

La rebeldía infantil aparece en varias etapas del desarrollo de los hijos. Es una característica común en muchos niños pues están reafirmando su autonomía y su identidad. Por rebeldía infantil entendemos la etapa del desarrollo en la cual el niño se niega a seguir las instrucciones de sus padres. Quiere imponer su voluntad y descubre qué argumentar para hacer lo que considera correcto, reafirmando, con ello, su personalidad.

Debemos entender que la rebeldía es normal a esas edades e incluso hasta necesario que los chicos pasen por esta fase. No obstante, ello no significa que tengamos que permitir que sean desobedientes, irrespetuosos o caprichosos.

¿Cómo se comporta un niño rebelde?

Todos los niños se rebelan en algún momento para mostrar su independencia o desacuerdo. Sin embargo, algunos chicos pueden tener más que episodios de rebeldía infantil. Son niños, efectivamente, rebeldes.

Hay menores que parecen estar en constante conflicto con las figuras de autoridad. Se rebelan aunque no haya razón alguna para ello y no saben cooperar, porque prefieren competir por tener el control de la situación.

Los niños rebeldes quieren dirigir y mandar. Para ello, las pautas que le marcan los adultos les incomodan y les sobran. Son niños que se enojan fácilmente y normalmente tercos, que no se dan cuenta de lo inadecuada que es su conducta. Prefieren reclamar sus supuestos derechos antes que controlar su actitud negativa.

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