Es normal que te invada el nerviosismo cuando tienes que exponer un trabajo en clase o hablar en público. Pero lo haces… ¿o tal vez no? Esa llamada incómoda que no puedes postergar más, una comida con personas casi desconocidas… Son múltiples las situaciones en las que la ansiedad social puede hacer su aparición y eso no significa que exista un trastorno. Sin embargo, en ocasiones llega a tales extremos que resulta paralizante; ahí es cuando hay que empezar a preocuparse. Mónica Muñoz, fundadora y psicóloga en MM&cols, explica a CuídatePlus qué es la ansiedad social y en qué casos se puede considerar un trastorno.
“La ansiedad social es el nerviosismo o malestar que muchas personas sienten al relacionarse, ser observadas o exponerse ante otros”, señala la experta. “Es una reacción común y humana”, añade. Se pueden establecer tres grados de ansiedad social, desde la normalidad hasta el trastorno:
Puede ser normal (algo que todos experimentamos). Puede ser subclínica (más intensa pero manejable). En los casos más extremos puede convertirse en un trastorno cuando el miedo es muy intenso, persistente y afecta de forma clara a la vida cotidiana. Es entonces cuando se habla de trastorno de ansiedad social.El trastorno de ansiedad social también se conoce como fobia social, ya que se diferencia de la simple ansiedad social en que causa tal malestar que impide vivir con normalidad.
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