El puente de glúteos es un ejercicio genial para trabajar los músculos isquiotibiales de las piernas. Lo mejor es que no aporta carga a la articulación de la rodilla

Muchas personas sienten un gran temor por el dolor de rodillas. Y por ello toman la medida de no hacer ejercicios de piernas, para evitar “presionar” las rodillas. Pero esto puede ser contraproducente. Si los músculos que rodean la articulación se debilitan, la rodilla pierde su soporte natural y el dolor aumenta.
Entonces, la clave para fortalecer las piernas, sin lastimar la articulación de la rodilla, pasa por elegir ejercicios más amables. Que prioricen los movimientos de cadera, glúteos e isquiosurales, en un rango de acción controlado.

1. Puente de glúteo

En este ejercicio, todo el trabajo lo hacen los glúteos e isquiotibiales; la rodilla permanece fija en un ángulo estable. Vas a recostarte boca arriba en el suelo, flexiona las rodillas y eleva la pelvis, hasta formar una línea recta que vaya desde las rodillas hasta los hombros.

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