La protección solar siempre se ha asociado al verano y, más concretamente, a la exposición solar en playas y piscinas. De hecho, son pocos los que usan el protector solar más allá de la época estival y también son pocos los que la usan para ir al campo, por ejemplo o para dar un paseo al aire libre, aunque sea verano. Es cierto que los datos señalan que cada vez hay más concienciación del daño solar en la piel pero la mayoría de la población considera que la protección en invierno no es necesaria. Hablamos con Isabel Castillejo, directora del área Medical de L’Oréal Dermatological Beauty, para que nos explique cómo han evolucionado los protectores solares y por qué deberíamos usarlos, también, en invierno.
En primer lugar, explica, “un protector solar es un producto cosmético, de aplicación tópica, diseñado para reducir el impacto de la radiación UV (ultravioleta) en la piel. Dentro de las formulaciones, se incluyen filtros UV, capaces de absorber, dispersar o reflejar la radiación. El uso de estos filtros está regulado dentro del Reglamento Cosmético Europeo, donde se establecen los filtros UV aprobados y su uso en los productos”.
En los últimos años se ha evolucionado mucho en materia de protección solar. “Debemos recordar que en los años 60 y 70 los productos que se utilizaban durante la exposición solar eran los denominados bronceadores y en ese momento no se conocía el daño a medio y largo plazo que podían provocar y el objetivo era el bronceado de la piel”, explica. Sin embargo, añade, “los avances científicos sobre el cáncer de piel y el fotoenvejecimiento generaron un cambio drástico en la percepción social del sol, transformando el deseo de estar bronceado en la prioridad de estar protegido”.
Actualmente, “hablamos de la protección de amplio espectro, que es cuando el fotoprotector es capaz de protegernos de forma continua en todas las longitudes de onda de la radiación UVB y UVA (hasta los 370 nm) y con el mismo nivel. La necesidad de cuidar y proteger nuestra piel se ve reflejada en los productos que usamos, no solo con filtros UVB para evitar quemaduras, sino incluyendo también filtros frente a la radiación UVA”.
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