Los ronquidos son más comunes de lo que pensamos y, aunque suelen ser inofensivos, pueden convertirse en una molestia para quien los padece y para quienes comparten la habitación. No todos los ronquidos tienen la misma causa. A veces se relacionan con la postura, otras con la congestión nasal o con hábitos cotidianos que afectan la calidad del sueño.
Por eso, más que buscar una “cura milagrosa”, lo mejor es identificar qué facilita el paso del aire en cada caso. A continuación, te contamos cinco estrategias sencillas que pueden ayudarte a respirar mejor al dormir y reducir los ronquidos.
1. Dormir de lado para despejar las vías respiratorias
La postura influye directamente en la forma en que el aire circula. Cuando duermes boca arriba, la lengua y el paladar blando tienden a desplazarse hacia atrás, lo que estrecha el paso del aire y favorece los ronquidos. En cambio, dormir de lado ayuda a mantener las vías respiratorias más abiertas.
2. Probar tiras nasales como apoyo puntual
Las tiras nasales son una opción práctica cuando la respiración por la nariz se siente limitada, por ejemplo, en casos de congestión leve o alergias estacionales. Al abrir las fosas nasales, facilitan el paso del aire y reducen la vibración que genera el ronquido.
Lo mejor es usarlo como un apoyo temporal; si los ronquidos son intensos o se acompañan de pausas en la respiración, lo recomendable es consultar con un especialista.
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