La perimenopausia puede durar años y provocar cambios físicos y hormonales que muchas mujeres no identifican. Una experta explica qué ocurre en esta etapa y cómo afrontarla para mejorar el bienestar

La perimenopausia es un periodo impreciso en la vida de la mujer que abarca desde los primeros cambios en el ciclo menstrual hasta el año siguiente al cese definitivo de la regla, cuando da comienzo la menopausia. “Dicen que la perimenopausia es el hijo al que nadie hace caso, pero lo cierto es que dura mucho tiempo y se caracteriza por numerosos síntomas”, ha destacado Lara Marín López, nutricionista y enfermera especializada en salud hormonal, fertilidad, microbiota y nutrición deportiva, durante una conferencia que ha dado en las XXX Jornadas Internacionales de Nutrición Práctica y el XIX Congreso Internacional de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA).

Marín ha insistido en la importancia de diferenciar la perimenopausia de la menopausia: “Lo primero puede durar hasta 10 años. Es un proceso en el que empezamos a perder capacidad para ovular y en el que, sobre todo, se producen subidas y bajadas de estrógenos”. Los picos de esta hormona pueden dar lugar a diferente sintomatología:

  • Sangrados abundantes.
  • Dolor de pechos.
  • Alteraciones a nivel cerebral.
  • Palpitaciones.

“Pensemos qué ocurre en el cuerpo de un adolescente: se desborda mientras se hace a la hormona. Algo parecido ocurre en esta etapa de la vida”, ha comparado la experta, quien ha añadido que suelen producirse también ciclos en los que no se ovula.

Por otra parte, la salud digestiva también es clave, pues la microbiota marca el nivel de estrógenos que vamos a tener. En palabras de la nutricionista, “cuando el sistema digestivo no funciona bien, partimos de niveles de inflamación más altos que hacen que vaya a haber más estrógenos, con su correspondiente sintomatología, que empeorará, además, si tenemos estreñimiento”.

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